Sector informático: lo que revela el nuevo informe trimestral del OTI sobre sueldos y empleo
El Observatorio del Trabajo Informático (OTI) presenta su análisis del tercer trimestre de 2025, basado en datos oficiales del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) y la AFIP.
El informe examina la evolución de las remuneraciones y el empleo en los sectores de software y hardware, identificando patrones y desafíos estructurales de la industria tecnológica argentina.
Salarios: incremento en agosto, estancamiento en septiembre
La evolución salarial del trimestre mostró un patrón marcado: después de incrementos significativos en agosto, septiembre registró un virtual estancamiento en ambos subsectores.
Mediana salarial - Software:
- Julio: $1.397.765
- Agosto: $1.427.118 (+2,1%)
- Septiembre: $1.429.972 (+0,2%)
Software (fuera de convenio)
Mediana salarial - Hardware:
- Julio: $1.155.089
- Agosto: $1.179.346 (+2,1%)
- Septiembre: $1.181.705 (+0,2%)
Hardware (fuera de convenio)
Los datos muestran que tanto software como hardware experimentaron aumentos del 2,1% en agosto, pero en septiembre el incremento fue prácticamente nulo (0,2% en ambos casos).
La variación trimestral total fue del 2,3% en ambos subsectores, concentrándose casi completamente en un solo mes y dejando los dos meses restantes sin actualizaciones significativas.
Salarios fuera de convenio vs. bajo Convenio AGC
¿Qué explica este comportamiento?
El estancamiento de septiembre puede responder a varios factores estructurales del sector:
Ciclos de ajuste empresarial: Muchas empresas tecnológicas realizan ajustes salariales trimestrales o semestrales, concentrando los aumentos en meses específicos del año.
Negociación individual: Sin un marco colectivo de actualización, cada trabajador negocia con su empleador de manera individual, lo que genera actualizaciones dispares y no sincronizadas.
Expectativa inflacionaria: En contextos de desaceleración inflacionaria, algunas empresas postergan ajustes esperando mayor certidumbre macroeconómica.
Lo que los datos revelan con claridad es que, sin un convenio colectivo que regule las actualizaciones salariales, los ingresos tienden a evolucionar de manera irregular, con períodos de ajuste seguidos de meses de congelamiento.
La brecha persistente entre software y hardware
La diferencia salarial entre ambos subsectores se mantuvo estable durante el trimestre.
En septiembre, la mediana de software ($1.429.972) fue 21% superior a la de hardware ($1.181.705), una brecha de aproximadamente $248.000.
Esta diferencia refleja características estructurales: el software suele requerir perfiles más especializados, opera en mercados con mayor demanda global y tiene una capacidad de generación de valor agregado más alta.
Sin embargo, la persistencia de esta brecha también plantea interrogantes sobre las condiciones laborales en hardware, un sector históricamente menos organizado y con menor capacidad de negociación.
El caso del Convenio Colectivo
Para dimensionar el impacto de contar con un convenio colectivo de trabajo, es útil observar cómo evolucionaron los salarios bajo el Convenio Colectivo 1696/23 durante el mismo período.
Salario mediano Convenio AGC:
- Julio: $2.477.998 (+2%)
- Agosto: $2.527.558 (+2%)
- Septiembre: $2.578.109 (+2%)
- Variación trimestral: +6%
Convenio Colectivo de Trabajo AGC 1696/23
A diferencia del sector general, el Sindicato AGC, logró establecer durante el trimestre analizado, un incremento del 6% sobre los salarios de junio, aplicado de manera progresiva y mensual: 2% en julio, 2% en agosto y 2% en septiembre. Esta actualización paritaria garantizó la protección del poder adquisitivo de los trabajadores conveniados frente a la inflación del período.
Esto resulta en una mediana salarial que en septiembre fue 80% superior a la del software general y 118% superior a la del hardware.
La diferencia no está solo en el monto final, sino en la previsibilidad: el convenio establece aumentos paritarios trimestrales que se aplican automáticamente a todos los trabajadores alcanzados, independientemente de su capacidad de negociación individual.
La AGC trabaja desde hace más de 30 años para que los trabajadores informáticos tengan su propio convenio colectivo. Entre mediados de 2024 y todo 2025, la AGC logró encuadrar a más de 200 empresas del sector, ampliando significativamente la cantidad de trabajadores que acceden a estas condiciones salariales y laborales.
Empleo: crecimiento sostenido pero desacelerado
El sector tecnológico cerró septiembre con 170.964 trabajadores registrados, sumando 1.165 puestos respecto a julio. Este crecimiento del 0,7% trimestral confirma que la industria mantiene su capacidad de generar empleo, aunque a un ritmo más moderado que en años anteriores.
Evolución del empleo:
- Julio: 169.799 trabajadores
- Agosto: 170.573 trabajadores (+774)
- Septiembre: 170.964 trabajadores (+391)
El crecimiento fue sostenido pero desacelerado: mientras julio-agosto sumó 774 puestos, agosto-septiembre agregó apenas 391. Los datos disponibles de octubre y noviembre muestran que esta tendencia se mantuvo, alcanzando 171.410 trabajadores en noviembre.
Software crece, hardware se contrae
La distribución del empleo en el sector tecnológico sigue siendo muy asimétrica, y las tendencias de cada subsector son opuestas.
Septiembre 2025:
- Software: 160.874 trabajadores (94,1%)
- Hardware: 10.090 trabajadores (5,9%)
El software concentra la abrumadora mayoría del empleo tecnológico y fue el único motor del crecimiento trimestral, sumando 1.223 puestos entre julio y septiembre.
El hardware, en cambio, perdió 58 posiciones en el mismo período. Esta contracción se profundizó en los meses siguientes: los datos de noviembre muestran que el sector cerró con apenas 9.934 trabajadores, 156 menos que en septiembre.
Esta caída refleja el impacto de la recesión económica en un sector particularmente sensible al consumo interno. La reducción de ventas de equipamiento informático, componentes y dispositivos electrónicos afecta directamente al empleo en hardware, mientras el software —más orientado a servicios y exportación— muestra mayor resiliencia.
Software y Hardware
Bonus track: primeros datos del cuarto trimestre
Los datos preliminares de octubre y noviembre de 2025 muestran señales mixtas. En octubre, el empleo total alcanzó un pico de 171.410 trabajadores (software: 161.460, hardware: 9.950), marcando el punto más alto del año. Sin embargo, en noviembre se registró una retracción a 171.333 trabajadores (software: 161.399, hardware: 9.934), perdiendo 77 puestos en el mes.
Esta caída de noviembre (-0,04%) interrumpe una leve tendencia de crecimiento sostenido que se venía observando desde julio. El sector software cedió 61 puestos mientras que hardware perdió 16, profundizando su tendencia contractiva. Será necesario observar los datos de diciembre para determinar si se trata de un ajuste estacional o del inicio de una desaceleración más pronunciada en el sector.
Dispersión salarial sin marco común
Los datos del tercer trimestre confirman una característica estructural del sector tecnológico argentino: la alta heterogeneidad en condiciones salariales.
Trabajadores con formaciones similares, realizando tareas comparables, pueden tener remuneraciones que difieren significativamente según la empresa donde trabajen, el momento en que negociaron su salario o si están alcanzados por un convenio colectivo.
Esta dispersión genera desafíos importantes:
Para los trabajadores: Incertidumbre sobre la evolución de sus ingresos y dificultad para planificar financieramente.
Para las empresas: Asimetrías competitivas entre compañías que actualizan salarios regularmente y aquellas que no lo hacen.
Para el sector: Riesgo de fuga de talento hacia industrias con condiciones más previsibles y marcos regulatorios claros.
Lo que revelan los datos
El análisis del tercer trimestre muestra un sector con dinámicas complejas:
- Los salarios se actualizan de manera irregular, concentrándose en ciertos meses y estancándose en otros
- La diferencia entre software y hardware se mantiene estable, sin señales de convergencia
- El empleo en software continúa creciendo, mientras hardware se contrae por la crisis económica
- El convenio colectivo demuestra ser una herramienta efectiva para sostener el poder adquisitivo de manera predecible
La industria tecnológica argentina opera mayormente sin regulación laboral específica. Crece, genera empleo y recibe beneficios fiscales, pero la mayoría de sus trabajadores no cuenta con un convenio colectivo que garantice condiciones salariales predecibles.
Los datos del OTI no ofrecen soluciones políticas, pero sí evidencia concreta sobre cómo la existencia de un convenio colectivo impacta en la estabilidad de los ingresos de los trabajadores.
Fuentes pedidos de informe del OTI:
Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) | AFIP
Metodología:El OTI analiza datos oficiales de remuneraciones y empleo registrado en el sector informático. Las medianas salariales se calculan sobre el total de trabajadores en cada categoría.